Su artículo ha sido agregado al carrito de compra

Servicio al Cliente: +34-608-801-523

← Regresar al Blog

Día de San Antón

Es una noticia que apenas ha tenido eco en los medios, pero que para la gente de campo ha sido importante.

Ayer celebramos el día de San Antón. San Antón es el patrón de ganado, por eso en las granjas y los campos lo celebramos cada año con mucha ilusión. Es un día de fiesta y de celebración, tanto para los animales, como para las personas.

Los animales tienen fiesta ese día. Se les deja libres para correr por el campo y salir al monte. Liberamos a los perros guardianes, quitamos el ronzal al burro, y el cabezal a los caballos. No ordeñamos a las ovejas, ni recogemos los huevos de las gallinas. Muchos años, está todo nevado, pero San Antón suele ocuparse de que ese día brille el sol.

Hacia medio día vamos todos a la iglesia del pueblo. Muchas de las bestias nos acompañan. Enjaezamos a los caballos y los enganchamos en la jardinera para bajar todos juntos al pueblo. Nos acompañan en el coche de caballos algunas gallinas, un par de gallos y una oveja. Los perros, caminan sueltos detrás del carro, sin entorpecer a los caballos, ni despistarse con el rastro de alguna liebre ó de algún cochino. Al llegar al pueblo, dejamos a los animales sueltos en la plaza, mientras el cura celebra una misa. Ese día nunca pasa nada. Las bestias siempre quedan tranquilas, arremolinadas en pequeños corros de varias especies. Sin peleas, ni alaridos. Es algo sorprendente que se repite cada año. Terminada la misa, sale el cura del pueblo y bendice a todos los animales para que San Antón los proteja.

Entonces, empieza la fiesta. Encendemos varias hogueras que duran toda la noche. Alrededor del fuego, comemos y bebemos. El fuego es el símbolo del sol que calentará la tierra haciendo germinar los alimentos. También es una metáfora  para ahuyentar a los malos espíritus  y protegernos de las plagas y enfermedades. Cuándo ya hemos entrado en la noche, arrojamos al fuego varios muebles viejos y otros enseres, con la intención de desprendernos de todo aquello que no nos sirve y poder empezar el año con ilusiones y bríos renovados.

Algún año, la gente de ciudad tendría que venir a festejar San Antón con nosotros. Se daría cuenta de la cantidad de “trastos” y de miedos inservibles que ocupan nuestras vidas. Podrían lanzarlas a la hoguera y sentir cómo se puede vivir más con menos.

 

 

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *

Puedes usar las siguientes etiquetas y atributos HTML: <a href="" title=""> <abbr title=""> <acronym title=""> <b> <blockquote cite=""> <cite> <code> <del datetime=""> <em> <i> <q cite=""> <strike> <strong>